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jueves, 13 de diciembre de 2007

A vueltas con el nuevo periodismo

Mismo día, dos enfoques y dos realidades. En el UCAM Medialab se debate sobre los profesionales que nos harán falta en el año 2015. El País, por su parte, lanza un debate más que desfasado creyendo que el periodismo ciudadano va a acabar con todo lo que huela a periodismo: "¿Son necesarios los periodistas?".


Respondo a bote pronto con algo de indignación porque me da rabia que a estas alturas se hable de esto: ¿Acaso OhmyNews se hace sin periodistas? No, señores no.

Antonio Delgado y Óscar Espiritusanto han hablado sobre este tema y con una visión más realista y acorde a los nuevos tiempos.

jueves, 14 de junio de 2007

Chicago Sun-Times aboga por los medios hiperlocales

Gracias a Julio Alonso, asesor editorial del Grupo Joly, descubro la apuesta del Chicago Sun-Times por los medios hiperlocales. Creo que el argumento que mejor representa este nuevo estatus es éste:
"De estos ciberespacios, que se irán agrupando en torno a la denominación NeighbourhoodCircle.com, ya hay tres en funcionamiento. Corresponden a áreas periféricas de nueva construcción (en torno a los 10.000 habitantes), en las que el Sun-Times se adelanta a ofrecer una comunidad online cuando la propia comunidad vecinal está en gestación".

lunes, 21 de mayo de 2007

Un periodista ciudadano ya gana 500 euros semanales

José Luis González ha ganado el premio de Yo, periodista que organiza El País. Su noticia Adeu Alperi: Cayó el cartel le ha servido para llevarse los 500 euros semanales que había en juego.

Este hecho viene a confirmar una vez más que se puede vivir de los blogs -como dice Óscar Espiritusanto- y haciendo periodismo independiente. Sin exclusivas, simplemente con algo de olfato.

Ahora, habrá que apoyar a José Luis para que se lleve los 1.500 euros del premio mensual. El País valora los comentarios y las votaciones que reciben las noticias, así que es fácil ayudarle.

lunes, 14 de mayo de 2007

Periodismo ciudadano: el espíritu de la recompensa y los anuncios clasificados

La recompensa económica como viabilidad del periodismo participativoPor enésima vuelvo a pensar sobre el impacto del periodismo participativo. Lo hago tras leer un texto –El asalto de los medios sociales- de Juan Varela de 2005. En aquel momento, recordaba que ni la prensa ni los periodistas españoles estábamos preparados para el cambio. ¿Y ahora lo estamos?

Tengo mis dudas. Se ven pequeños destellos de optimismo, pero cuando un alto porcentaje de los medios no es capaz de utilizar con asiduidad el hipertexto, algo falla.

La teoría está clara: lograr que los lectores participen en el proceso de creación de contenidos. Pero nos falta lo más importante: el espíritu de la recompensa que sí se da en el modelo de Oh my news! y que movilizaría al personal. Los españoles somos así…

Y aunque a Gumersindo no le guste, ha sido El País el que ha dado un paso al frente. De hecho, ha incorporado la recompensa económica como premio a la participación del lector (¿nos moveríamos los españoles de otra forma?).

‘Yo, periodista’ supone un paso vital porque por fin se puede analizar el proceso del periodismo ciudadano de principio a fin (se recibe la noticia, se edita, se publica y se paga al autor). Es una partida económica que se destina a conseguir la fidelidad del lector. Es el adagio del periodismo participativo:

Escribo=me publican la noticia=la leo=se lo digo a mis amigos=vuelvo a escribir=ellos también=todos leemos el periódicos=todos publicamos

LOS ANUNCIOS CLASIFICADOS

El otro hecho que nos lleva hacia el optimismo es que El País promocione sus secciones de anuncios clasificados. En cierto modo es otra forma de fidelizar y de crear marca. Hay que convertir los medios en algo más que simple suministradores de información porque para eso están los buscadores.

En definitiva, se trata de crear la cultura del periodismo participativo que no tenemos los españoles. No nos engañemos: nos llama más llenar nuestro bolsillo que ver nuestra noticia publicada...

Pero, claro está, es en este caso donde los gigantes tienen que tirar del carro porque son los que se pueden permitir el lujo de pagar a los periodistas ciudadanos. Eso sí, otros, con menos recursos, tienen mucho más mérito.

jueves, 3 de mayo de 2007

"El periodismo ciudadano es la evolución hacia la audiencia activa"

Oscar Espiritusanto, director de periodismociudadano.com, ha centrado su ponencia en las Jornadas de Periodista Digit@l del Ceu en el fenómeno de los nuevos medios, los blogs y las redes sociales. Con todo, ha ensalzado el poder de las nuevas generaciones a la hora de iniciar nuevos proyectos periodísticos.

Hacia los medios sociales

El primer hecho que ha analizado Espiritusanto es el desarrollo de los medios sociales. Los define así:

“Un medio en el que los ciudadanos envían sus noticias –propias o de otros medios- mediante inteligencia colectiva karma se crea una portada. Se trata de compartir con el resto”.

Y ha comparado este hecho con los medios tradicionales: “Ahora todos deciden lo que sale en cada portada y no es un redactor jefe el que piensa por nosotros. Incluso, el usuario puede hasta personalizarse su propia portada”.

Además, el director de periodismociudadano.com también ha insistido en la puerta que se le ha abierto a los periodistas porque cualquier puede ganar dinero con la edición del blog.

Hacia el periodismo ciudadano

“Tenemos ya la posibiliad de crear medios casi sin una inversión inicial”, ha recordado Espiritusanto. Y con esta filosofía ha desarrolla Periodismociudadano.com al que ha definido como un lugar de debate. “Internet ha democratizado todo”.

Y ha demostrado esto al analizar a la audiencia como un elemento activo. “Ella es la que nos enseña los caminos a seguir”.

En este sentido, define el periodismo ciudadano como una evolución para adaptarse a una audiencia activa.


ENLACES RELACIONADOS

-El-Qudsi vaticina el triunfo de la prensa digital sobre el papel

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-Gumersindo:"Desde el viernes ya no estoy en el paro"

-Hacia una televisión participativa y un periodista multimedia

-Sigue en directo la Jornada de Periodismo Digit@l del Ceu

lunes, 9 de abril de 2007

Confundimos el periodismo ciudadano con el digital

Fotografía de Nacho de la Fuente¿Esto es periodismo ciudadano? Nacho de la Fuente, periodista de La Voz de Galicia y ganador del Premio al Mejor Blog Periodístico 2006, se pregunta tras realizar una foto a un coche accidentado si su actitud responde a los parámetros del periodismo ciudadano. Vayamos por pasos.

La duda que tiene Nacho de la Fuente es la que tiene la gran mayoría. Señal inequívoca de que aún estamos en una etapa inicial del nuevo periodismo. Por eso, es necesario dejar claro el nuevo modelo.

1.-Periodismo ciudadano no es lo mismo que periodismo digital. Estamos obcecados en pensar que la única alternativa para plantar cara al periodismo tradicional es hacer periodismo ciudadano. Craso error. Son dos conceptos muy diferentes, compatibles entre sí y necesarios al mismo tiempo, pero no sinónimos.

2.-El periodismo digital es la base del nuevo modelo y es capaz de competir con los medios tradicionales. Basta con acercarse a las diferentes ediciones digitales para darse cuenta de que ya se está produciendo el cambio.

3.-Dentro de ese conglomerado al que llamamos periodismo digital, una de las patas debe ser la participación ciudadana. Pero debe ser eso, una pata. Un apoyo importante, pero no la parte principal.

4.-En España aún no hemos alcanzado el grado de cultura necesario para empezar a trabajar en la participación. Vamos camino de ello, pero lo primero es crear una cultura que consuma prensa digital. Superado este nivel, ya podremos mirar nuevos retos al estilo de Oh My News!

5.-Pensar que el futuro del periodismo pasa por el periodismo ciudadano es una quimera. Una bravuconería romántica. Sinceramente, aún no veo, y tardará varias décadas en formarse, el espíritu de los ciudadanos de participar de forma activa en la creación de contenidos. Pero el futuro sí pasa por ese nuevo formato de periodismo al que denominamos digital.

Como dice Nacho de la Fuente, que un tipo nos mande una foto de un accidente no es hacer periodismo porque ese hecho no es noticioso –no hay heridos ni daños considerables-. Ni tampoco lo es mandar un artículo de opinión –el concepto que tienen muchos vecinos a la hora de participar en los medios de comunicación-.

-Resumiendo: el modelo de negocio que debe imponerse es el de un periodismo digital (instantáneo, multimedia, abierto a cualquier ciudadano y más social). Y siempre dentro de ese gran proyecto se encuentra la participación de los ciudadanos.

Pero de momento no podemos vincular una redacción a editar el trabajo de los ciudadanos porque en nuestra sociedad no tenemos esa cultura participativa, no tenemos tantos redactores potenciales como para crear contenidos de forma generalizado y, en el clima de crispación en el que nos encontramos, la mayoría opta por dar su opinión en los blogs.

domingo, 11 de marzo de 2007

¿Sabemos qué es un blog?

El artículo El Fin de los Blogs… o de los medios debate sobre qué contenidos nos encontramos en la blogosfera. “Hay de todo, como en botica”, argumenta con un tono de pesimismo. Lamenta que en ese mundo tan intenso converjan conceptos antagónicos sobre la cultura blog.

Es ahora cuando yo lanzo una pregunta al aire: ¿Sabemos que es un blog? Sé que físicamente sí, y el concepto más o menos se intuye: un espacio para cualquier persona. Ahora bien, respecto al contenido estamos perdidos. ¿Sirven para informar? ¿Para opinar?¿Para educar? Hay de todo, lo que no quiere decir que el concepto sea corrupto.

No se alarmen. Simplemente demuestra que estamos en una etapa inicial y falta consolidar los nuevos valores. Es decir, se trata de que entre todos definamos la nueva cultura digital y no confundamos los conceptos.

Igual que el maestro Kapuscinski hablaba del buen periodismo y del malo (aunque no tenga que ver con el tema, este vídeo es de visita obligada). Nosotros también tendremos que aplicar esa filosofía para definir a los blogs.

El hipertexto, la clave de los blogsPara mí, el buen blog es el de un ciudadano o empresa comprometido –me da lo mismo su cargo- que intentan ayudar al resto de personas u ofrecerles una información que consideran útil. Teje una red social a través del hipertexto. Sus autores se agrupan en nichos de especialización parahacer denuncias vecinales, dar consejos profesionales o proporcionar aire fresco a su profesión.

Para mí, un mal blog es cuando un ciudadano estresado vomita en su página todo tipo de sentimientos. Algunos se dedican a pegar mamporros para liberar tensiones y otros escupen insultos. Y no estamos hablando de gente cualquiera. Llegamos a extremos lamentables.

PERIODISMO CIUDADANO

Tampoco hay que confundir los blogs con el concepto de periodismo ciudadano. No todos los blogs responden al concepto de periodismo ciudadano. La mayoría responden a la opinión. Opinión ciudadana.

Se trata, por tanto, de definir el concepto. Ahora mismo convivimos con tribunas ciudadanas –no son blogs, simplemente espacios personales donde la gente vierte sus opiniones- y los blogs auténticos.

Físicamente se suelen diferenciar rápido. Los primeros, los de la opinión, son textos sin clásicos: sin hipertexto, sin vídeos, sin citar a otros blogs… Los segundos, los verdaderos, son los que cumplen todas esas normas.

Me gustó la definición de un conocido: “Un blog consiste en hacer un artículo de cuatro o cinco líneas pero que al lector le lleve varios días leerlo gracias a los enlaces que le proporcionas”. Éste es un ejemplo.

sábado, 10 de marzo de 2007

Es necesario crear la cultura del periodismo ciudadano

Oh mynews, el modelo a seguir

Eva Domínguez escribía hace un año el artículo ‘Dudas y certezas de la industria de medios online’ en el que resaltaba que los medios sí sabían qué tendencia seguir con la irrupción del periodismo digital y las nuevas formas de consumo de los lectores. Si bien, hacía ver que el problema estaba en el cómo hacerlo.

El primer paso es crear la cultura de participación. El siguiente es formar a los ciudadanos en materias periodísticas. Lo siguiente ya será la confirmación de la revolución.

Digamos que hace 365 días los medios daban por hecho que se tenían que adaptar a esa nuevas cultura digital (participación del lector, de potenciar los blogs…) pero nadie sabía cómo consolidar y desarrollar ese modelo. “OhMyNews sólo hay uno”, indicaba la autora.

Un año después, aún estamos estancados en ese mismo estatus. La mayoría de los medios observa que el periodismo ciudadano y la participación son las claves para lograr el éxito en el futuro. De hecho, tenemos el caso de Bottup, para muchos el primer paradigma del periodismo ciudadano en España.

Pero nadie se ha parado a pensar en el cómo. Todos miran al modelo de Oh My News!, aunque nadie se ha parado a pensar que importar ese proyecto a España ahora mismo, reitera el ahora mismo, es inviable. El cómo es creando esa cultura de participación que ahora no tienen los españoles.

Bottup emprendió la alternativa de formar a ciudadanos. Ése es el camino, pero no el inicio. Pero aún esa medida se queda en la superficie porque para educar tienes que tener primero la iniciativa del usuario. La cadena sería crear la cultura, educar y fomentar la participación.

Hay un dato revelador. El 90% de los internautas leen blogs habitualmente sin darse cuenta. Salgan a la calle y pregunten a los vecinos que si han oído hablar alguna vez del periodismo ciudadano. El porcentaje de rechazo puede ser elevado. Cometemos el error entre los periodistas y los blogueros de ver en cualquier vecino nuestros mismos hábitos de consumo de prensa.



Es necesario crear la cultura del periodismo ciudadano¿Y CÓMO SE CREA?

Es fácil decir que es necesario fomentar la participación de los lectores, pero llevarla a cabo es una tarea ardua y complicada.

En este caso, soy de los que abogo por empezar con pequeños nichos. Nichos en el sentido de localidades pequeñas donde sea más fácil trasladar estos hábitos de consumo-participación.

El nuevo periodista no debe ser únicamente un editor, también debe formar. Educar en el sentido de fomentar unas conductas de actuación. La corrección de los textos es un segundo paso. Pero no podemos formar a los periodistas si no tenemos alumnos.

Es por eso que decía que la apuesta de Bottup era arriesgada. La idea es confeccionar esa tendencia desde lo concreto a lo general. De lo local a lo nacional.

SEGUIR LOS PASOS DE LOS POLÍTICOS

Resumiendo, el cómo llevar a cabo esta adaptación a la era digital se tiene que basar en crear la cultura de participación. ¿Cómo ganan los políticos las elecciones? Pateándose los barrios o los pueblos. Los nuevos medios deberían hacer lo mismo. Pisar las pequeñas localidades para dar a conocer estas nuevas tendencias.

El problema que tenemos ahora mismo es creer que casi la totalidad de la población está educada en los modelos digitales. Aunque cada vez haya más blogueros, aún existe un amplio porcentaje de ciudadanos que viven ajenos a este proceso de cambio.

Entonces sí, una vez tengamos creada esa cultura, ya podremos formar a periodistas.

domingo, 4 de marzo de 2007

Rescatemos el periodismo

A la espera del periodismo3.0Da vida encontrarte en el camino a periodistas que se comen el mundo y que no bajan los brazos. Lo cierto es que son un rara avis de la profesión, pero están ahí. Y gracias a los comentarios de Pau y Daze quiero hacer un alegato a favor del periodismo y de ellos.

Cuando analicé la maltrecha situación del periodismo ciudadano en España me encontré con dos respuestas adversas, aunque con un mismo significado: rescatar el periodismo.

Pau Llop lo hace desde la ilusión. Desde el frenesí que te da crear un nuevo medio. Está en esa etapa en la que por mucho que te digan las debilidades de tu proyecto no la ves porque confías a muerte en él. Sin esa ilusión, Bottup hubiese cerrado ya. Él apela a un modelo de éxito emocional y yo miro el proyecto desde la distancia y desde una perspectiva empresarial.

Digamos que es como cuando te echas una novia que ya ha pasado por las manos de tu mejor amigo. Te dirá que es muy sosa, desaborida e incluso mala compañera de viaje. Pero tu ilusión te lleva a probarte y hay veces que la cosa acaba en boda. Espero que lo de Pau acabe de color de rosas porque si a él le va bien, al resto, al periodismo en general, nos ira como mínimo como a él.

La otra vertiente de este artículo viene a raíz del comentario de Daze. Es uno de esos periodistas románticos y que buscan el bien de la profesión. Sólo cree en un periodismo utópico y el día a día le hunde. Y aunque ahora no lo demuestre, es de los nuestros. De los que tiene ilusión por este mundo.

Se queja del porno-espectáculo-político en el que se ha convertido el periodismo. Caso De Juana por ejemplo. Dice que el periodismo ha muerto por pasar la débil barrera de la política. Se frustra al no ver solución. Al lamentar que el periodismo esté unido a la economía, pero ésa es la realidad. No olvidemos que esto del periodismo es un negocio. Y todos tenemos que comer. No somos héroes.

Pero si el panorama está tan negro en España es porque nuestro modelo sigue anclado en el pasado. Si no hay inversión política, no hay negocio. Por eso, explicaba que ahora mismo el periodismo ciudadano es casi una utopía.

Ahora bien, aquí podemos afrontar el problema de dos formas diferentes. O mirando para otro lado como hace la mayoría o apoyando, como es el modelo que lidera Pau.

Sigo creyendo en ese nuevo periodismo de aire fresco, aunque para ello hay que superar este estado de la porno-política. Sí Daze, tarde o temprano saldrá un mecenas de una cueva que sienta el periodismo tanto como tú, como Pau, o como otros tantos, y entonces esto será un cuento de hadas. Pero mientras tanto toca arrimar el hombro y no mirar al suelo. Ánimo.

martes, 27 de febrero de 2007

La utopía del periodismo ciudadano

Página de periodismo ciudadano Se ha puesto de moda el concepto de periodismo ciudadano. No es para menos. Es una revolución. El propio ciudadano se convierte en productor y consumidor de noticias. Es una revolución y un soplo de aire fresco para el periodismo. Que falta nos hace.

Si bien, reconociendo las virtudes de este nuevo modelo de periodismo, también hablo de sus fisuras. Humildemente, alcanzar ese modelo de periodismo ciudadano que todos tenemos dibujado en nuestras mentes es ahora mismo una utopía.

Y digo esto, sobre todo, porque para hacer periodismo ciudadano hace falta capital Mínimo, eso sí, pero hace falta. Un mecenas que te dé el riñón necesario para consolidar el modelo y desarrollar con garantías las ideas educacionales con las que nace esta vertiente del periodismo.

Sin esta inversión, el modelo está condenado a fracasar –repito que por las condiciones culturales y tradicionales de este país- salvo que se dé un gran milagro. Y ojalá vengan muchos de esos porque significará que hay intrépidos reporteros que creen en la profesión y quieren rescatarla.

Para hacer periodismo ciudadano hacen falta medios humanos. Periodistas que recojan la información, la editen y formen al nuevo reportero. ¿Eso se puede hacer ahora mismo en España? No. Lo primero porque no hay costumbre y lo segundo porque de momento ningún rico bonachón ha enloquecido con este tipo de proyectos.

Muchos me tacharán ahora de sibarita que sólo quiere ganar dinero. No, no confundamos. Simplemente apelo a un modelo empresarial de periodismo realista y alejado del frenesí que puede otorgar confeccionar un modelo tan pulcro como un Oh my news! a la española.

Está muy bien eso de lanzarse a crear un medio hecho por y para los ciudadanos, pero sin tener nada detrás el peligro es máximo. Ya digo: o uno tiene riñón, o el periodismo ciudadano acaba convertido en un pasatiempo y actividad secundaria para el propio informador. Y eso nos lleva a un bucle de tintes negativos y a un alejamiento del núcleo duro de esta tipología de periodismo.

Soy de los que me uniría a trabajar gratis con tal de conseguir ese modelo nuevo de periodismo, pero reitero que por desgracia en España no tenemos la costumbre de premiar iniciativas solidarias de este estilo.

ANÁLISIS DEL CASO BOTTUP

Lo primero que tengo que hacer es dar mi enhorabuena a Pau Llop y su tropa (Dani y Christian) por emprender este proyecto tan ambicioso como es Bottup, un portal que quiere convertirse en el referente del periodismo ciudadano. Sin ir más lejos, es una escuela de periodismo en toda regla.

Soy de los que disfruto viendo a los compañeros disfrutando y sacando adelante sus proyectos. SiUn reportero ciudadano bien, soy escéptico con el modelo que han implantado. Y lo soy porque se está haciendo en España y no en cualquier otro lugar donde la cultura digital esté ya más arraigada.

Veo una debilidad grande en el punto de partido, aunque vuelvo a repetir que espero que consoliden Bottup. Hablábamos recientemente de la teoría de la larga cola. Del poder de las minorías y de la necesidad de que cada medio se confeccione su propio nicho.
Pues bien, creo que es ahí donde falla Bottup. Demasiada ambición.

Su producto, aunque esté realizado por ciudadanos, compite directamente con las grandes cabeceras. Es decir, por su tematización se ha metido en el grupo de consumidores masivos. Dirán sus creadores que Oh my news! comenzó igual, pero reitero que España es España.

Mi alternativa empresarial para este proyecto se hubiese basado en desarrollar Bottup a partir de redes locales. De periódicos especializados en los temas locales. Digamos que se trata de ir de lo concreto a lo general. De hacer minorías –muchos Bottup locales- para competir con la cabeza. Un proceso más lento y costoso, aunque con menor riesgo.

La segunda fisura que veo es por desgracia nuestra ley de vida: la falta de apoyos económicos. Hablando en términos empresariales, el proyecto es una temeridad por el mero hecho de que en España el periodismo ciudadano es desconocido y aún no tiene el prestigio que se merece. O le sale un mecenas que le sufrague los gastos, o Bottup tiene un futuro negro.

Es como si un empresario del zapato montase una fábrica pionera asumiendo que no va a tener beneficios y que hay que hacer frente a los gastos, por pequeños que sean.

La argumentación que sigo es clara: para hacer periodismo ciudadano hacen falta recursos. Periodistas. Y puede haber tres o cuatros que amen esta profesión y tengan la valentía de querer rescatarla y trabajar gratis. Ahora bien, la pregunta es saber cuánto le durará ese riñón, porque, no nos engañemos, los beneficios vienen de la publicidad.

Quiero decir con todo esto que creo el periodismo ciudadano se puede hacer de dos maneras: con un modelo periodístico y unos pilares empresariales sólidos o como una labor solidaria del periodismo.

Con la primera alternativa muero y la apoyo (la que aún no se ha dado en España pero si predomina en Estados Unidos). Es una nueva forma de periodismo y puede cumplir su objetivo: convertir a los propios ciudadanos en periodistas. Cuando digo empresarial me vale con una donación de uno de esos nuevos millonarios gracias a los pelotazos urbanísticos. Es entonces cuando se consolida la estructura de periodistas y se puede dedicar uno de lleno a la formación de los lectores.

Ahora bien, la segunda opción es más romántica, más loable si cabe, pero está condenada a estancarse. Un informador se la podrá jugar y estar un año trabajando a destajo, pero si no obtiene un rédito económico…

Quiero decir que en este modelo, la prioridad del periodista difícilmente puede ser la dedicación exclusiva al proyecto, con lo que los principios con los que nace el periodismo ciudadano quedan a años luz. Se pierde la calidad. ¿Y naciendo de la nada cómo podemos darnos a conocer para que entre publicidad? Tarea complicada.

Describiendo esta realidad desde un prisma negativo, quiero decir que creo en los milagros. Creo en la red de periódicos locales como Reportero Digital y creo en alternativas a este caduco periodismo como Bottum. Pero también digo que la pela es la pela… Ánimo.



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